LOS NEONAZIS
Los neonazis, que en su mayoría crecieron junto al crimen y la droga, son elementos de escasa formación intelectual y sienten un odio visceral contra el extranjero. Son fanáticos y están dispuestos a imponer, por medio de la violencia, la “supremacía del hombre blanco”.
Asimismo, tanto por sus diatribas como por sus fechorías, es fácil de identificarlos: tienen la “cabeza rapada”, adornan sus ropas con cruces célticas y cruces de hierro (símbolos prusianos), usan botas de paracaidista con la puntera y los tacones reforzados con acero, cazadora negra de piloto, pantalón vaquero ajustado y en la hebilla del cinturón una calavera de bronce del tamaño de un puño, “por si haga falta para golpear al cabeza negra”.
Los neonazis, enseñando el saludo hitleriano y gritando: “¡Sieg Heil!”, atacan sistemáticamente a los trabajadores extranjeros, a quienes son diferentes y suponen que piensan de manera diferente. Son jóvenes cuyos actos delictivos chocan con los derechos a la vida y los más elementales sentidos de respeto y solidaridad con quienes viven el drama de la inmigración
Racismo y segregación social
Aunque la defensa de los Derechos Humanos está por encima de toda consideración social, racial o religiosa, de nada sirvió que la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) haya declarado la lucha contra el racismo y la discriminación en noviembre de 1973, puesto que la movilización internacional contra la segregación social y racial no tuvo efectos duraderos. Ahí tenemos el fantasma del nazismo que, lejos de sucumbir en sus propias cenizas, ha vuelto a campear a lo largo y ancho de Europa, con un ímpetu cada vez mayor y con la firme decisión de hacer prevalecer sus principios políticos por encima de las normas de la democracia.
Los grupos neonazis, secundados por los partidos de la extrema derecha, parecen decididos a proseguir su lucha de manera legal o clandestina, conforme cumplan con el propósito de establecer una política racista sobre la base de una concepción que pregona la “supremacía de la raza aria”.
Es cierto que no constituyen un movimiento de masas, pero es cierto también que son un peligro contra la democracia y la convivencia social. Ellos representan a las fuerzas oscuras de la sociedad en crisis y ellos son los portavoces de una ideología retorcida que no tolera las diferencias raciales, culturales ni religiosas.
Algunos piensan que los neonazis de hoy, a diferencia de lo que se experimentó en la Alemania de Hitler, carecen de legitimidad política y fuerza organizativa. No cabe duda, la diferencia está en que los grupúsculos de hoy no tienen la misma fuerza que tuvo el nazismo durante los años 30 y 40, porque no tienen un partido ni un programa únicos. Pero el hecho de que no estuviesen arraigados debidamente en el seno de las mayorías nacionales, no los convierte en menos peligrosos ni sus actos son menos impactantes; por el contrario, su insignificancia organizativa los lleva a asumir métodos violentos para concitar la atención de la prensa, con la intención de propagar su ideología y ganar la adhesión de los sectores más jóvenes.
Los neonazis no dejan de amonestar al negro, al gitano, al homosexual, al judío, al árabe, al que tiene otro color de piel o habla un idioma diferente. Por lo tanto, el hecho de que estos grupos neonazis sean minorías y merezcan el repudio masivo de los ciudadanos sensatos, no debe tranquilizar a nadie, pues sabemos que tanto el racismo como el nazismo militantes son criaturas de un mismo monstruo, cuya presencia siembra el pánico y el terror entre los inmigrantes de la Unión Europea.
Contra los neonazis y el racismo
La discriminación contra los inmigrantes, que se ha agudizado en los últimos años, es un fenómeno que, a su vez, ha provocado una revuelta y voces encendidas de protesta. Mientras los representantes de los partidos tradicionales cierran los ojos ante los atropellos que los neonazis cometen a mano armada, los sectores afectados asumen la lucha por cuenta propia y se movilizan en procura de frenar la espiral de violencia y resguardar la seguridad ciudadana. La prueba está en la rebeldía y en el desacato civil que se manifiestan en las marchas de protesta contra el racismo en las ciudades de la nueva Europa. Los jóvenes inmigrantes, conscientes de que las instituciones responsables de garantizar la democracia y la seguridad ciudadana no son ya capaces de controlar la embestida del neonazismo, asumen la conducta de ganar las calles, levantar barricadas y resistir contra las fuerzas que golpean desde la extrema derecha, con una actitud civil diga de ser aplaudida y defendida.
Está claro que los inmigrantes no deben dejarse intimidar por las bravatas ni fechorías de esta pandilla de resentidos sociales; es más, deben cerrar filas en torno a las organizaciones que no están dispuestas a tolerar el racismo, la exaltación del poder blanco ni la propaganda neonazi que, de cuando en cuando, se distribuye abiertamente a nombre de la democracia y la libertad de expresión, aun sabiendo que el totalitarismo fascista, que reconoce al individuo sólo en la medida en que sus intereses coinciden con las del Estado absoluto, no tiene lugar en un sistema político pluralista, basado en el respeto a la diversidad de razas, lenguas y culturas. Asimismo, los inmigrantes tienen la obligación de esclarecer que la crisis económica de un país, como la crisis estructural de un sistema, no se resuelve con la discriminación y la expulsión de los inmigrantes, sino con la participación colectiva en las decisiones del Estado y con la distribución equitativa de las riquezas que están concentradas en pocas manos.
Contra el ascenso del neonazismo será bueno emplear la educación, contra los atentados y prácticas de este signo es preciso utilizar la ley, sin contemplaciones ni concesiones demagógicas. Además, los inmigrantes, entre ellos los latinoamericanos, deben de empeñarse en mostrar sus mejores manifestaciones culturales; aspectos éstos que, por desgracia, son menos conocidos que los estereotipos amañados por los medios de comunicación. Es decir, de lo que se trata es de encarar el problema del neonazismo con argumentos sólidos y con una conducta que permita extender y arraigar los valores constitucionales del respeto pleno a la persona, sin distinciones de nacionalidad, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia individual o social
En Alemania existen diversos partidos y movimientos políticos neonazis que continúan divulgando la ideología de la supremacía racial de la raza aria o blanca. El más conocido de todos es el NPD (Nationaldemokratische Partei Deutschlands), Partido Nacional-Democrático, que incluso cuenta con 9 representantes parlamentarios, de un total de 124 diputados en la region de Sajonia. En su programa de gobierno argumenta que el fundamento de la sociedad alemana es la familia alemana, que Alemania tiene que volver a ser de los alemanes, que un pueblo sin pasado no tiene ningún futuro, que hay que reforzar los poderes de la policía, que el servicio militar es un honor, y que Alemania es mucho más grande que el territorio de la República Federal de Alemania. El Partido NPD realiza constantes manifestaciones públicas, entre otras cosas, demandando que se revise el proceso de Nuremberg, donde los países aliados vencieron a Alemania al final de la II Guerra mundial y juzgaron a algunos de los líderes de los nazis culpándolos del holocausto contra millones de personas. Los partidos neonazis siguen manteniendo su política de rechazo a los extranjeros. Como partido legal, el NPD se financia también con el dinero de los impuestos de todos los contribuyentes en Alemania. Además del NPD existen otros pequeños partidos o iniciativas políticas que difunden la ideología neonazi, como el DVU (Unión del pueblo alemán), o la iniciativa "Alto a los extranjeros" que actúa en la ciudad de Nuremberg. Allí esa iniciativa logró ganar un escaño de los 70 con los que cuenta el parlamento municipal. En la ciudad de Nuremberg existe un rechazo muy grande al pensamiento y las acciones de los partidos neonazis. Entre el 2004 y el 2006 el propio Alcalde Mayor de Nuremberg y presidente del Parlamento Municipal, Ulrich Maly, lideró varias manifestaciones masivas contra el partido neonazi NPD.
Varios representantes de partidos políticos democráticos han demandado desde el 2004 que se declare ilegal al NPD y que se prohíban sus manifestaciones públicas.
En Iberoamerica, los movimientos neonazis se encuentran presentes en casi todo país que albergue a por lo menos una minoría blanca. Existen neonazis en países donde predomina población de origen europeo, como también en países de predominio mestizo, e incluso en países donde los indígenas constituyen la mayoría de la población. Sin embargo, la membresía de estos grupos es muy minoritaria y variable, sin que sus números coinciden con la proporción de población blanca. En un país de predominio mestizo, por ejemplo, la membresía o las actividades públicas de estos grupos puede ser mayor incluso que la membresía o actividades públicas de aquellos grupos de un país de predominio blanco.
Uruguay
Podemos ubicar a Uruguay, como uno de los países de predominio blanco, cabe destacar que la población indígena es inexistente en éste país y solo un 4% de la población es de raza negra, mayoritariamente concentrada en la capital. Recientemente han surgido pequeños focos de grupos neonazis, quienes se manifiestan representando la esvástica en diferentes sitios públicos por medio tanto de pinturas como de maderas en forma a escala. También recientemente realizaron un ataque violento hacia un miembro del movimiento punk de este país, además de dañar estructuras públicas y privadas dejando su rastro. También salió a la luz, un sector del Partido Nacional (Partido Blanco), uno de los partidos oficiales del Uruguay, un sector nacional socialista con una fuerte ideología nazi.
Autoridades policiales uruguayas confirmaron que están investigando la existencia de algunos grupos neonazis en el país, todos ellos con perfiles racistas y con discursos muy violentos. La revelación fue hecha por un alto jefe de la policía, pocas horas después de conocerse en Montevideo la existencia de un grupo autodenominado Euroamerikaner, que se proclama racista, antijudío y seguidor de Hitler. Un grupo de personas pertenecientes al llamado Movimiento Joseph Goebbels intentó incendiar una sinagoga ubicada en el barrio de Pocitos. Los euroamerikaners revelaron que mantienen contactos con un grupo llamado Poder Blanco, también uruguayo, así como con grupos neonazis de Argentina y de varios países europeos. A través de Internet, han recibido la solidaridad expresa del grupo profascista Patria, con sede en España. También aseguraron que en la ciudad de Canelones, a 40 kilómetros de Montevideo, existe en forma clandestina una iglesia aria, conformada por cristianos racistas y que en ella se practican rituales tomados del Ku Klux Klan. Estos grupos declaran con energía la tolerancia cero para con las parejas interraciales o los homosexuales. Uno de los militantes durante una entrevista mencionó que: "si vemos a un negro con una blanca, ahí sí que los reventamos". Entre la comunidad judía uruguaya no ha habido por el momento reacciones oficiales, aunque como es lógico el clima es de preocupación.
Argentina
En Argentina hay grupos como el P.N.T o Partido Nuevo Triunfo. A esta agrupaciòn le fue negado el estatus de partido debido a su ideología nacionalsocialista. Hace algunos años fue obligado por la justicia a abandonar el uso de la cruz esvástica como símbolo. La otra agrupaciòn importante es el extinto PNSOP fundado por el ex-comisario Alejandro Franze.
Chile
Desde los primeros años de la aparición del nacionalsocialismo en Alemania se fundaron diversas colectividades, principalmente entre la colonia de ascendencia germana. El Movimiento Nacional-Socialista de Chile (MNSCH) fue el primer partido nacionalsocialista creado fuera del área germánica europea. Este movimiento cautivó a gran parte de los grupos nacionalistas de la época, dejando de ser una agrupación con carácter de colonia para ser un movimiento de carácter nacional, en donde participaron ciudadanos de diversa ascendencia, entre los que destacó el chileno descendiente de alemanes Jorge González Von Marées, dirigente del MSNCH.
A principios de los años 1960 fue fundado el Partido Nacionalsocialista Obrero por el chileno Franz Pfeiffer Richter. Heredero de toda esa corriente política y de la mística del nacionalsocialismo destaca el escritor Miguel Serrano, una de las figuras más representativas del denominado nacionalsocialismo esotérico.
Durante los últimos años han aparecido diversas agrupaciones enmarcadas dentro del nacionalsocialismo histórico, tal como el partido Patria Nueva Sociedad, fundado por Alexis López Tapia. También destacan una gran cantidad de agrupaciones formadas por skinhead neonazis, principalmente en las ciudades de Valparaíso, Santiago y las del sur del país, siendo protagonistas de acciones de violencia contra grupos de personas consideradas desde su punto de vista como “factores indeseables para la sociedad” (inmigrantes, travestis, homosexuales, hip-hoperos, punks, drogadictos y ladrones).
Fundamentan sus actos de violencia y segregación con la defensa de los valores patrios y cristianos, los cuales afirman que se han visto amenazados por la globalización y el pluralismo sexual. Más aún, en el último tiempo ha salido a flote este tema por la muerte de dos jóvenes punks a manos de grupos que se autodenominaban como naziskins, la intimidación a algunos escolares en toma durante la Revolución de los pingüinos y el ataque a inmigrantes. Ante esta situación, Carabineros de Chile ha creado un organismo de inteligencia para analizar la situación y desarticular estas organizaciones ilícitas. Según los partidos de gobierno, actualmente operan en Chile cerca de 350 agrupaciones de carácter neonazi.
México
En México la presencia de neonazis es muy escasa y no forman ninguna organización reconocida. Los simpatizantes al nazismo en México generalmente se limitan a militar vía internet (creando páginas web) y asisten a reuniones sociales en localidades de alguno de los militantes neonazis.


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del.icio.us
en realidad quiero pensar que la ideologia neonazi no es solo la raza, soy una persona de colombia y aunque soy de pielmas clara que muchos otros no soy muy blanco, pero opino que ser neonazi es tambien hacer una diferencia de las personas que estan por debajo de otras, para mi no todos somos iguales y Alemania es un gran pais que con esa ideologia estaba en lo correcto y ellos podrian discriminarme porque en si soy un latino que soy inferior, solo se que quisiera llegar a ser lo que ellos fueron y trato de entre lo que construyo seguir unos lineamientos en los cuales la perfeccion se denote de alguna manera, si es hacer aun lado al infeior creo ser neonazi,,,
ee, yo opino qu eel fascismo y el movimiento nacional socialista esta bn, defender tu patria por q esta lleno de rtavestis,punks,homosexuales,emigrantes q destrullen nuestra cultura, hitler tenia razon,pero yo quiero ser nazi,pero ai un factor, esta mi familia,tengo comida,tengo techo,pero no me dejan serlo, por q son capas de matarme o q oy mate a un homosexual,yo creo q soi neonazi,aun q no me vista como ellos,pero quiero vestirme, aora lo otro, no dejare q mi familia gaste el dinero en ropa nazi,por q lo are ocn mi propia plata,aora oslo soi un chicon de 13 años, yo creoq cuando tengo 15 o 16 me vestire asi...esa es mi opinion
para GMT. ojala crezcas y t des cuenta que esta terriblemente eqivocado!!! con 13 años y con tanta basura ideologica racista en la cabeza!! una pena!!
estoy estudiando el tema al que quiera aportarme algo muchas gracias- soy de argntina - ooi oii !! jejejejej
mi email es. superyo_561@hotmail.com los espero camaradas- somos soldados, no ciudadanos !